De los 36 complejos de páramos que hay en el País, 15 están ubicados en la Región Central, en 165 Municipios y con un área de 1.387.181 hectáreas, lo que equivale al 48 por ciento del área total de páramos.

La Región Central es un territorio que naturalmente posee unas bellezas incomparables con el resto del país, en su interior se encuentran todos los pisos climáticos, que contienen desde los ecosistemas más áridos como los bosques secos del Tolima en Ataco y Natagaima, pasando por las llanuras de San Martin y Puerto López en el Meta, las fértiles tierras de la Sabana de Bogotá, el imponente Páramo de Sumapaz y Chingaza en Cundinamarca y las frías y productivas tierras de Boyacá con atractivos paisajísticos como el Nevado del Cocuy.Promover acciones que garanticen la permanencia de dicha diversidad biológicay riqueza natural existente en los 316 municipios que conforman la Región Central, impone de entrada una labor fuerte y nada fácil con múltiples actores tanto institucionales como de la sociedad en general. En este sentido Región Central ha planteado hasta la fecha cuatro líneas de acción en materia ambiental, el primero de ellos y tal vez el más importante para los socios que integran la iniciativa regional, se relaciona con la Conservación y Protección de los Paramos y los serviciosecosistémicos que estos proveen, de los 36 Complejos de paramos existentes en el País , 15 se encuentran en la Región Central con un Área de 1,387.181 Has (48% del área en paramos del País), distribuidos en 165 municipios; los páramos vistos como ecosistemas estratégicos son áreas de las cuales depende en gran parte la garantía del agua para algo más que 13 millones de Colombianos y de donde también dependen los proyectos hidroenergéticos más grandes del país como Guavio, Chivor, Betania, Chingaza tan solo por nombrar algunos.[/su_column] [su_column size=”1/2″]Sin embargo es necesario reconocer que pese a la necesidad de velar por su protección y conservación, estos ecosistemas también son el hogar de gran parte de familias que dependen su sustento de actividades productivas que en ocasiones no son las más sostenibles y atentan contra la calidad del recurso como lo puede ser el caso de la minería ilegal. Acciones de tipo integral como reconversión productiva, restauración ecológica, promoción de nuevas iniciativas de conservación, construcción de tejido social son tan solo algunas de las actividades que desde la planeación regional se quieren desarrollar.

El segundo eje de acción se relaciona con la necesidad de articular la institucionalidad, el sector privado y la sociedad en general en torno a la variabilidad y el cambio climático, reconocer que los impactos generados por una extrema sequía, los incendios de extensas áreas de bosques, la desglaciación de los nevados, la inundación de barrios y ciudades enteras, supera la capacidad técnica, operativa y financiera de cualquier institución y está presentándose cada vez con mayor frecuencia, refuerzan la idea, sobre un horizonte de planificación, la necesidad de trabajar articuladamente para aminorar dichos efectos y estar mejor preparados. Cerrar las brechas de información generando estudios de detalle que permitan una mejor toma de decisiones, armonizar y divulgar los escenarios de cambio climático, inventario de gases de efecto invernadero y en especial diseñar y construir estrategias de adaptación y mitigación al cambio climático son parte de los retos que Región Central pone sobre la mesa.

Otra de las iniciativas y que en materia ambiental esta apenas desarrollándose, es el tema de los incentivos o pagos por servicios ambientales, si bien actualmente ya existen avances desde la normatividad ambiental como el decreto 953 de 2013, aún se está a la expectativa de la reglamentación de servicios ecosistemicos como la Captura de carbono que ha tenido avances interesantes como lo ha mostrado el proyecto Banco2. Plantear un modelo que integre los mejores elementos de las experiencias que ya se han dado en la Región y que permita tanto al sector público como privado aunar esfuerzos que reconozcan a las familias que habitan en los ecosistemas estratégicos un incentivo por su papel de conservación y preservación de estos ecosistemas bajo un enfoque adicional de responsabilidad socio ambiental es el reto a desarrollar. Finalmente otra de las iniciativas planteadas se relaciona con la necesidad de conocer y evaluar a fondo el estado del recurso hídrico en la región central siguiendo los lineamientos definidos por el IDEAM en las denominadas Evaluaciones Regionales del Agua – ERA – en las que en algún grado han podido avanzar las Corporaciones autónomas pero que los esfuerzos realizados no son significativos comparados con los 156.605 km2 que comprenden la Región Central. La gestión integrada del agua en la Región Central, requiere información y conocimiento adecuado sobre las características, del comportamiento y el estado del agua (en cantidad y calidad), expresados en la distribución espacial y variación temporal de variables asociadas a la oferta, disponibilidad, calidad, uso, demanda, riesgos de los sistemas hídricos y su aprovechamiento, asociados a la variabilidad climática e hidrológica, las actividades humanas actuales y proyectadas, así como posibles escenarios de cambio climático. La evaluación se constituye en este sentido, en la base técnica para tomar decisiones pertinentes con respecto al recurso hídrico, ya que refleja la situación actual y tendencias en el estado y comportamiento del agua; en su desarrollo se evalúan datos, se genera información, se analiza integralmente y se genera el conocimiento necesario para una adecuada Gestión Integral del Recurso Hídrico.

CONTACTO

Carlos Alexander Barragán Pacheco

Responsable del Eje de Sustentabilidad Ecosistémica y Manejo de Riesgo

Email: cbarragan@regioncentralrape.gov.co

Extensión 3004

10 + 10 =