Bogotá, 17 de octubre de 2026. Lluvias por debajo de los valores habituales y temperaturas superiores a lo normal en diversos sectores de la Región Central configuran un escenario que exige reforzar la preparación ante el riesgo de desabastecimiento de agua y la posible ocurrencia de incendios. Aunque en octubre y noviembre se presenten lluvias, el llamado es a prepararse desde ahora para la temporada de menos lluvias que comienza en diciembre, teniendo en cuenta que El Niño puede intensificar las condiciones secas.
Así lo recoge el Boletín Regional N.º 23 de la RAP-E Región Central, elaborado por el Eje de Sustentabilidad Ecosistémica y Manejo de Riesgos, que reúne información de fuentes oficiales y recomendaciones para Bogotá, Cundinamarca, Boyacá, Tolima, Huila y Meta.
Según el documento, las condiciones previstas presentan diferencias entre territorios y meses. Por ello, las medidas de preparación deben responder a las características y el régimen de lluvias de cada zona, con especial atención a las fuentes hídricas, los ecosistemas y las actividades productivas que dependen del agua.
Aunque el fenómeno de El Niño puede reducir las precipitaciones, no significa que deje de llover. Octubre y noviembre coinciden con la segunda temporada de lluvias en buena parte de la región Andina, por lo que la preparación frente a las condiciones secas debe mantenerse junto con la vigilancia de las emergencias por inundaciones y movimientos en masa asociadas a las lluvias.
En materia de desabastecimiento, el boletín recoge información del Estudio Nacional del Agua 2022, que identificó 51 municipios de la Región Central con afectaciones durante temporadas secas entre 2017 y 2021: 27 en Cundinamarca, 21 en Boyacá y tres en Tolima. Estos registros históricos sirven como referencia y antecedente para orientar la prevención y la preparación de la respuesta de los territorios y las comunidades.
Entre las recomendaciones se encuentran actualizar los planes de emergencia, contingencia o gestión del riesgo de los acueductos, conforme al Decreto 2157 de 2017; identificar fuentes alternativas de abastecimiento; fortalecer el monitoreo de las fuentes hídricas y promover el uso eficiente del agua.
El déficit de lluvias y las temperaturas elevadas también favorecen condiciones para la ocurrencia de incendios de la cobertura vegetal. Ante este escenario, el Boletín Regional N.º 23 plantea reforzar la vigilancia en las zonas susceptibles a incendios y aquellas donde estos ocurren de manera recurrente, evitar las quemas abiertas y coordinar las acciones de prevención y respuesta con las autoridades y los organismos competentes.
La RAP-E Región Central invita a las entidades territoriales, los prestadores de servicios públicos, los sectores productivos y las comunidades a convertir la información climática en medidas oportunas y anticipadas para proteger la vida, el agua, los medios de subsistencia y los ecosistemas.
En el Boletín Regional N.º 23 podrá consultarse en la sección de boletines de gestión del riesgo de desastres y cambio climático de la página web de la RAP-E Región Central.
