• Taller urbano-rural fortaleció la gobernanza territorial, la adaptación climática y la seguridad hídrica en el corredor de páramos Chingaza–Sumapaz–Guerrero–Guacheneque.

Bogotá, D. C., 12 de febrero de 2026. Con el objetivo de fortalecer la protección de los páramos, garantizar la seguridad hídrica de la Bogotá – Región y promover decisiones conjuntas frente al cambio climático, la Región Administrativa y de Planeación Especial (RAP-E) Región Central participó en el Taller amplio de diálogo social urbano-rural de la alta montaña, un espacio estratégico para consolidar la gobernanza territorial y el ordenamiento alrededor del agua en el corredor de páramos Chingaza–Sumapaz–Guerrero–Guacheneque, una de las zonas más importantes para el abastecimiento hídrico del país.

El encuentro reunió a campesinos de la alta montaña, ciudadanía urbana, autoridades públicas, academia, organizaciones comunitarias y actores ambientales, con el propósito de construir acuerdos colectivos de gobernanza, fortalecer la participación ciudadana y promover decisiones informadas para la protección del agua y los ecosistemas estratégicos.

Durante el taller se realizaron ejercicios participativos, intervenciones de actores rurales, institucionales, comunitarios y académicos, y la construcción de compromisos para dar continuidad al proceso de diálogo social, fortalecer la toma de decisiones territoriales y promover el uso sostenible del suelo, el agua y los ecosistemas de alta montaña.

“En la Región Central se concentran las mayores áreas de complejos de páramos del país, con aproximadamente 1,4 millones de hectáreas distribuidas entre Bogotá, Huila, Tolima, Boyacá, Cundinamarca y Meta. Por ello, es fundamental el diálogo social en torno al corredor de páramos del oriente de Cundinamarca. El objetivo de este proceso es que las comunidades locales participen activamente, aporten desde sus saberes y contribuyan a orientar las mejores inversiones para fortalecer la conservación y protección de los páramos”, afirmó Edwin Giovani García Másmela, director de Planificación, Gestión y Ejecución de Proyectos de la RAP-E.

Desde la Secretaría de Bienestar Verde de Cundinamarca, se resaltó el valor de la participación ciudadana y la corresponsabilidad territorial.

“La gobernanza territorial es un elemento clave para lograr resultados efectivos en la conservación. Por ello, este ejercicio de ordenamiento alrededor del agua y de adaptación al cambio climático, en el marco del proyecto, busca articular los complejos de páramos y garantizar su conservación junto a las comunidades, lo que permitirá orientar las acciones de acuerdo con las necesidades reales del territorio. Reconocer nuestros roles y fortalecer la articulación entre el Estado y la comunidad es fundamental para alcanzar resultados exitosos. Esperamos que esta ruta impulse la resiliencia, la sostenibilidad y la adaptación, y contribuya a la conservación de los páramos”, expresó Diego Cárdenas Chala, secretario de Bienestar Verde de Cundinamarca.

Por su parte, el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible destacó el aporte del proyecto a las metas nacionales de acción climática:

“Este proyecto representa una oportunidad para la institución de participar en espacios de trabajo en campo y en escenarios de diálogo, con el fin de construir políticas que orienten la gestión de los páramos. Estos espacios son fundamentales para comprender la percepción de los distintos actores involucrados y compartir nuestras expectativas. La reflexión conjunta y el trabajo colaborativo fortalecen el proceso y contribuyen al bienestar de los ecosistemas”, señaló Oscar Romero Agudelo, profesional del equipo de Páramos del Ministerio.

Desde Conservación Internacional Colombia, se subrayó el valor científico y comunitario de la iniciativa:

“El propósito principal es construir propuestas que permitan articular diálogos en medio de las diferencias y promover acciones conjuntas. En este caso, el enfoque está en la recuperación de los ecosistemas de alta montaña y la adaptación al cambio climático. Buscamos generar respuestas a partir de preguntas orientadoras que servirán como insumo para fortalecer futuras acciones y proyectos en formulación”, concluyó Patricia Bejarano, directora de Paisajes Sostenibles de Alta Montaña.

Este espacio hizo parte de las acciones del proyecto ´Ordenamiento alrededor del agua y adaptación climática en el paisaje Chingaza–Sumapaz–Guerrero–Guacheneque´, una iniciativa liderada por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, a través del Fondo para la Vida y la Biodiversidad, en articulación con la Gobernación de Cundinamarca, Conservación Internacional Colombia y la RAP-E Región Central.

Un proyecto regional para proteger el agua y enfrentar el cambio climático

El proyecto tiene como objetivo principal recuperar la cobertura natural de los ecosistemas de alta montaña, fundamentales para la seguridad hídrica, la biodiversidad y la resiliencia climática en la Región Central. Entre sus alcances se contempla la restauración ecológica de más de 800 hectáreas en ecosistemas estratégicos, la recuperación productiva de 180 hectáreas mediante sistemas sostenibles de bajo impacto, la conservación de microcuencas prioritarias que abastecen a Bogotá y municipios de Cundinamarca, el fortalecimiento de la gobernanza territorial a través de diálogos sociales, mesas de trabajo y acuerdos socioambientales, la vinculación de más de 10.600 personas en procesos de conservación, educación ambiental y acción climática, así como el beneficio directo para más de 3,5 millones de habitantes de la Región Central.

El proyecto se desarrolla en 11 municipios y en cuatro complejos de páramos estratégicos, consolidando un modelo de planificación ambiental regional con enfoque urbano-rural, que integra conservación, desarrollo sostenible y acción climática.

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